Envías fotos, material, contaminante, objetivo y contexto. Si es industrial, nivel de parada, acceso y urgencia.
Primer filtro técnico rápido.
Analizamos si el láser tiene sentido frente a agua a presión, abrasivo o químico. No forzamos.
Te diremos sí, no o prueba previa.
Si el caso lo requiere, proponemos prueba en muestra, valoración visual completa o visita técnica in situ.
Alcance claro y siguiente paso definido.
Trabajamos con parámetros ajustados al material y al contaminante, con seguridad de zona, extracción y criterio conservador.
Proceso controlado y repetible.
Revisamos acabado, límites reales del proceso y recomendación posterior si el caso necesita protección, repintado o siguiente fase.
Resultado útil y decisión mejor tomada.